Bienvenido a la sexta entrega de entrevistas con Acústicos Latinoamericanos. Puede encontrar las entrevistas anteriores en http://acousticstoday.org/entrevistas-con-acusticos-sudamericanos/.

 

En esta entrega, vamos a hablar con el Profesor Gustavo Basso de La Plata, Argentina. El Profesor Basso se ha desempeñado en los proyectos acústicos de los espacios de música más importantes en Argentina, incluyendo el Teatro Colón, que resulta ser una de las mejores salas en su clase según las extensas investigaciones de Leo Beranek (doi.org/10.1121/1.428309). Basso es músico e ingeniero. Actualmente es profesor de la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina. Las citas de algunas de sus publicaciones se encuentran al final de esta entrevista.

Ernesto: Hola profesor Gustavo Basso, es un gran placer entrevistarte. Bienvenido a la sección de entrevistas con acústicos Latinoamericanos de Acoustics Today.

Profesor Gustavo Basso: Hola Ernesto, un gusto conversar con vos.

Ernesto: La Plata es una ciudad que ha dado muchas personalidades importantes de Argentina, por cierto entre estas personalidades hay muy buenos acústicos. Vos sos originalmente de La Plata?

Profesor Gustavo Basso: Si, nací, me eduqué y vivo en La Plata. Y no tengo planes de mudarme, al menos durante los próximos 50 años.

Ernesto: ¿Cómo fueron tus comienzos con la acústica?

Profesor Gustavo Basso: Supongo que parecido al de muchos de nosotros: desde chico me gustaban la música y la ciencia, la acústica fue entonces una elección natural. Pero eso no significa que el comienzo haya sido, en mi caso, lineal o sencillo. Alterné por etapas entre ambos mundos durante mucho tiempo -algunos años dedicados casi exclusivamente a la física y a la ingeniería, otros consagrados por completo a la música-. Recién después de cumplir 40 años pude hacer coexistir armónicamente las dos disciplinas en mi día a día (lo de la armonía es, por supuesto, una licencia literaria).

Ernesto: Son bienvenidas las licencias literarias ¿Cómo fue la parte formal de tu educación en acústica?

Profesor Gustavo Basso: Dentro del plan de Ingeniería en Telecomunicaciones, en la Universidad Nacional de La Plata, teníamos una materia sobre electroacústica a cargo de los ingenieros Antonio Méndez y Alberto Stornini. En ese tiempo Méndez era Director del Laboratorio de Acústica y Luminotecnia (LAL) de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires y Presidente de la Asociación de Acústicos Argentinos. Una vez graduado realicé un curso de posgrado en Acústica Arquitectónica en el LAL. Allí iniciamos una amistad con Méndez que mantuvimos hasta su muerte. Cuando en 1986 la Municipalidad de La Plata le pidió asesoramiento a la Universidad para restaurar el teatro Coliseo Podestá, de gran valor histórico, Antonio me propuso para realizar el trabajo que, por suerte, se pudo completar sin sobresaltos. Después de la reapertura del Coliseo Podestá me dediqué casi exclusivamente a la música y, al volver a la acústica en 1995, decidí completar mi formación en Francia y Alemania. Los cursos que más me motivaron a seguir en el tema los realicé en el GRM / INA de París y en la Universidad Humboldt de Berlín.

Ernesto: Además sos músico. ¿Nos contarías qué instrumento tocás y una reseña de tu actividad como músico?

Profesor Gustavo Basso: Soy violinista y formé parte, entre 1988 y 2015, de la Orquesta Estable del Teatro Argentino de La Plata, el segundo teatro de mi país luego del Teatro Colón. Allí pude recorrer casi la totalidad del repertorio clásico de obras sinfónicas y de óperas y, además, tuve la suerte de participar en una gran cantidad de producciones de música contemporánea. 

Ernesto: ¿Cómo impacta ser músico en tu trabajo como ingeniero?

Profesor Gustavo Basso: En mi caso –y no digo que tenga que ser así para los demás acústicos– la música es parte esencial e inseparable de mi trabajo como diseñador de salas. Siempre parto de cómo quiero que se oigan determinadas obras de música y desde allí surgen los modelos acústicos y arquitectónicos a desarrollar. Los criterios de diseño y evaluación son, en último término, musicales. Por supuesto que empleamos los últimos avances de la disciplina y controlamos los resultados a través de mediciones en norma, por ejemplo la ISO 3382, pero la última palabra la tiene el oído, y aquí creo que una buena formación musical puede marcar una diferencia. Habiendo sido músico de atril, soy muy consciente de las necesidades que tienen las formaciones instrumentales, en un escenario o en un foso de ópera, para que se pueda extraer lo mejor de los músicos. Conceptos como balance y ensamble orquestal, simultaneidad de ataques, definición amónica, y algunos otros, son siempre incorporados en las etapas iniciales de diseño

Ernesto: Has participado en los proyectos de acústica de las salas para música más importantes de Argentina. Comencemos por la rehabilitación del Teatro Colón ¿te parece bien?

Profesor Gustavo Basso: Si, claro. Mi participación en la puesta en valor del Teatro Colón vino de la mano del Ing. Rafael Sánchez Quintana. Rafael me había invitado, en el año 2002, a integrarme al equipo de diseño de la Usina del Arte de la Ciudad de Buenos Aires (por entonces llamada “Ciudad de la Música”), obra a cargo del Arq. Álvaro Arrese. Tiempo después nos presentamos en equipo al concurso para el trabajo del Teatro Colón y fuimos seleccionados. Obviamente, lo que inclinó la balanza a nuestro favor fue el currículum de Rafael, uno de los más destacados acústicos de la época. La obra del Colón fue muy complicada, duró dos años más de lo previsto -se terminó en el 2010 y no en el 2008 como estaba programada-, pero la parte acústica salió bien. El teatro se reabrió el 25 de mayo de 2010 y al día siguiente los tres principales diarios del país hablaban en las portadas de su acústica, afortunadamente en buenos términos ¿habrá algún antecedente similar en el resto del mundo? Fueron épocas de gran excitación para nosotros y nuestra disciplina.

Ernesto: ¿Nos contarías un poco más sobre vuestro trabajo en el Teatro Colón junto al Ing. Rafael Sánchez Quintana?

Profesor Gustavo Basso: El trabajo en el Teatro Colón fue algo especial porque el teatro lo es. Existe una clara conciencia, en la Argentina y en el resto del mundo, sobre su excepcional calidad acústica. El objetivo era, por lo tanto, preservar esa calidad. Y la dificultad residía en el desconocimiento que hay, aún hoy, de la totalidad de los factores que la determinan. Aquí nuestra propuesta fue extremadamente conservadora: ante la menor duda sobre los efectos acústicos que ocasionaría el cambio o alteración de un elemento o dispositivo, se decidía su preservación completa, sin ninguna clase de modificación. Entre muchas otras propuestas, se rechazó el reemplazo de los difusores de aire de la platea por otros más eficientes y la modificación de la pendiente del escenario.

La parte crítica fue el reemplazo de la totalidad del material textil de la sala por otro ignífugo -el que había propagaba la llama y ponía en riesgo a las personas y al edificio ante un siniestro-. Para mantener controlado ese factor se decidió el retiro escalonado de cada elemento acústicamente relevante. El procedimiento fue el siguiente: se midió las propiedades acústicas de la sala en base a la Norma ISO 3382; se retiraron las butacas de platea y se midió la sala nuevamente; se retiraron las sillas de palcos y se volvió a medir la sala … así con las alfombras, cortinados de palcos, hasta retirar la totalidad de los elementos textiles. Una muestra de cada elemento se midió en laboratorio y se buscaron materiales de reemplazo que mantuvieran las características acústicas de los originales. Como el rearmado de la sala se realizó en una secuencia inversa al desarme, pudimos medir en la sala la incidencia de cada uno de los nuevos materiales. La idea era detectar cualquier desvío y corregirlo en el momento, antes de pasar a la etapa siguiente. Por suerte no fue necesario llegar a tanto y en la última medición, con la sala completa, se obtuvieron valores coincidentes con la primera.

Ernesto: Participaron juntos también en otras obras ¿es así, no?

Profesor Gustavo Basso: Si, con Rafael diseñamos unas cuantas salas desde el año 2002. Por mencionar algunas, podría citar las dos de la Usina del Arte en Buenos Aires, el Centro del Conocimiento en Posadas, el Teatro del Bicentenario en San Juan (tu ciudad) y, por supuesto, las salas del Centro Cultural Kirchner, que incluye a la Ballena Azul, un auditorio para música sinfónica con 2.000 butacas que ocupa un lugar central en la vida musical de Buenos Aires desde su inauguración en el año 2015. Actualmente estamos diseñando otros espacios para música y también participamos de la restauración del Teatro Argentino de La Plata (mi ciudad).

Ernesto: ¿Nos contarías un poco sobre el proyecto acústico en la Ballena Azul?

Profesor Gustavo Basso: El de la Ballena Azul fue un proyecto de los que se hacen, en un país como el nuestro, cada cien años; el anterior había sido, en 1908, el Teatro Colón. En el año 2006 se convocó un concurso internacional de arquitectura, del que fui asesor acústico del jurado. Ganó el equipo Bares x3-Schnack-Ferrari-Becker y Rafael Sánchez Quintana, el especialista en acústica, me convocó para el desarrollo del proyecto definitivo. Trabajamos intensamente entre los años 2008 y 2015 y la sala se inauguró en mayo de ese año. Obviamente, una obra tan compleja tuvo momentos de gran tensión entre los miembros del equipo de desarrollo, el comitente y los actores políticos del momento. Pero debo decir que, afortunadamente para nosotros, los arquitectos consideraron que la calidad acústica era uno de los objetivos prioritarios del proyecto. Lo mismo ocurrió con las empresas constructoras, que prestaron especial atención a los detalles acústicos de la obra. Desde el punto de vista técnico, la Ballena no sigue ninguna de las tipologías usuales (caja de zapatos, abanico, arena, etc.) sino que, dado que hubo que “meterla” en una caja de 50 x 50 m, exigió un planteo especial (es como un gran huevo). Al contrario del caso del Teatro Colón, en este proyecto pudimos probar con libertad las nuevas teorías y planteos acústicos que veníamos madurando desde la época de la Usina del Arte. Por suerte, las cosas salieron bien y tanto los músicos como la comunidad la están disfrutando a pleno.

Ernesto: Te preguntaría por cada una de las salas, pero para no extendernos tanto solo te pido unas breves palabras sobre las otras cuatro salas.

Profesor Gustavo Basso: El diseño de cada sala constituye un mundo en sí mismo, y sería muy difícil resumirlo en unas líneas. Pero hay un hecho de gran importancia que se repitió en todas ellas: la buena relación con los arquitectos a cargo de los proyectos. En obras tan complejas, el trabajo en equipo es imprescindible si se quieren conseguir buenos resultados. Hemos tenido la suerte de trabajar con muy buenos arquitectos, conscientes del valor de la acústica a lo largo del proceso creativo.

Ernesto: Si me permitís una licencia, y espero que los lectores también me lo permitan, me gustaría preguntarte por el Teatro del Bicentenario en San Juan.

Profesor Gustavo Basso: El caso del Teatro del Bicenteniario es un poco diferente al resto porque esta vez nosotros, Rafael y yo, participamos desde la etapa de proyecto, en base al diseño que había ganado el concurso internacional de anteproyectos. Nuestra propuesta fue diseñar un teatro de ópera que mantuviera alguna de las características acústicas de los teatros italianos en herradura, siguiendo las ideas de los arquitectos Marco Pasinato y Sergio Bianchi Bolzán, en el que aplicaríamos algunas de las enseñanzas que nos había dejado la restauración del Teatro Colón de Buenos Aires. Una vez aceptada, trabajamos sobre el anteproyecto, modificamos algunas cosas y, cuando los resultados de las simulaciones digitales nos parecieron adecuadas, comenzó su construcción. El teatro fue inaugurado en el año 2016 y parece funcionar de acuerdo a lo previsto. La ciudad de San Juan tiene ahora, si lo sumamos al magnífico Auditorio Juan Victoria, una cantidad y calidad de espacios para el arte musical y lírico que compite, en la Argentina, únicamente con la ciudad de Buenos Aires.

Ernesto: Actualmente ¿cuáles son tus responsabilidades y tus intereses académicos?

Profesor Gustavo Basso: En la actualidad soy Profesor de Acústica Musical en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Allí dirijo un equipo de investigación en acústica que, además de los usuales estudios teóricos relacionados con la acústica musical y la acústica de salas, brinda asesoramiento a las instituciones del estado que lo solicitan. Por ejemplo, desde la cátedra diseñamos alrededor de 36 salas chicas y medianas, distribuidas por toda la Argentina, que funcionan como estaciones culturales de exhibición. En este caso participaron como coordinadores la Dra. María Andrea Farina y el Prof. Luis Federico Jaureguiberry, integrantes del equipo de La Plata.

Ernesto: ¿Participás en sociedades o grupos de acústica?

Profesor Gustavo Basso: Como la mayoría de los acústicos en el país, soy miembro de la Asociación de Acústicos Argentinos (AdAA). Desde allí organizamos periódicamente reuniones científicas y congresos. Dos que recuerdo especialmente fueron la  Semana del Sonido en La Plata en el año 2013 -en la que intervinieron varias universidades nacionales, asociaciones profesionales y organismos de ciencia y tecnología– y el  Simposio Internacional sobre Acústica Musical y Salas para Música en el año 2016  (ISMRA 2016) también en La Plata. En ellos, además de compartir los últimos avances de nuestra especialidad, pude hacer muy buenos amigos que aún conservo y frecuento.

Ernesto: Permitime agregar que además presidiste el comité organizador de esas dos reuniones. Aprovechando el carácter internacional de esas dos reuniones te consulto sobre cómo ves la componente internacional de la acústica.

Profesor Gustavo Basso: Afortunadamente, en la actualidad, la globalización de los conocimientos y el intercambio de experiencias con nuestros colegas de todo el mundo es muy fluida. Las publicaciones, los congresos y las redes sociales nos permiten estar al día con las teorías y los métodos que surgen constantemente. Por otro lado, la música es un hecho cultural que, como tal, depende de los factores específicos que definen cada comunidad. Cuando se diseña un auditorio se deben tener en cuenta ciertas características locales, como los géneros de música que se interpretan en esa ciudad o el repertorio de obras más frecuentado. Sería impensable, por ejemplo, concebir una sala en Buenos Aires que no tuviera en cuenta el comportamiento acústico durante un recital de tango. En resumen, creo que lo que hacemos es aplicar o adaptar la ciencia acústica, cada vez más globalizada, a situaciones definidas por una cultura musical específica.

Ernesto: ¿Hay alguna otra cosa que te gustaría compartir con la audiencia de Acoustics Today?

Profesor Gustavo Basso: Sí, claro ¡agradecerles que hayan leído hasta el final esta entrevista! Y que debemos sentirnos muy afortunados los que nos dedicamos a la acústica, una disciplina fascinante que nos permite cruzar tan profundamente la ciencia con el arte.

Ernesto: Muchas gracias profesor Basso!

 

Referencias

Basso, G. (2001) Análisis Espectral. La Transformada de Fourier de la Música en. Segunda edición.ISBN Nº 950-34-0150-X. Editorial de la UNLP, La Plata, Argentina.

Basso, G. (2009) Percepción Auditiva. Segunda edición. ISBN Nº 987-558-082-1 Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes, Quilmes, Argentina.

Basso, G. y Belinche, D. (2014) Entrevista a Gustavo Basso. Entre la Ciencia y el Arte. ISBN 978-950-34-1110-05 Editorial de la UNLP, La Plata, Argentina.

Basso, G. (2010) Capítulo: Acústica, En El gran libro del Teatro Colón, Ediciones Clarín, Buenos Aires. ISBN 978-987-07-0851-3.

Basso, G. (2016) Diseño acústico de la nueva cubierta de la Sala Ginastera del Teatro Argentino de La Plata. En Proceedings of the International Symposium on Musical and Room Acoustics (Actas del simposio internacional sobre acústica musical y acústica arquitectónica) ISMRA2016,La Plata. ISBN 978-987-24713-8-5. http://ica2016.org.ar/ismra2016proceedings/ismra2016/ISMRA2016-66.pdf

Basso, G. (2017) Acoustical evaluation of the Teatro Colón of Buenos Aires (Evaluación acústica del Teatro Colón de Buenos Aires), Proceedings of Meetings on Acoustics. 30, 015014. https://doi.org/10.1121/2.0000640.